
¿Que harías si tuvieras, no te digo una fortuna, pero si lo suficiente para no vivir con sobresaltos? ¿Viajarías, te comprarías el auto que tanto anhelas o te transformarías por completo usando buena ropa, cambiando de look e incluso, saldrías a cenar todas las noches?
Haciendo este análisis, me viene a la mente El Diego (Maradona), un tipo que se hizo de abajo, fue un excelente jugador de fútbol, le llovían dólares y mujeres por todos lados... hizo todo esto que me preguntaba y mas. Conoció el mundo, tuvo su Ferrari, se transformo en un petiso con Versace, aros de diamantes, Rolex, etc. ¿Quien no recuerda al 10 envuelto en su tapado de piel o haciendo su fiesta de casamiento en el Luna Park para cientos de invitados? ¿Que pensamos de el? ¡No! ¡Equivocados! El Diego es excéntrico. ¿Que nos diferencia del resto aunque muchos digan lo contrario? ¡El Dinero! ¿Quien no recuerda la franja platinada que corría de frente a nuca por la cabeza del 10? una excentricidad... ¿Quien no ha visto lucir cabezas con la franja color oxido producto de una pincelada de agua oxigenada? ¿O flequillos intentando emular al goleador Martín Palermo? ¿Que pensás de la cabeza multicolor de Jorge Locomotora Castro? ¿Cual es el limite de la excentricidad? ¿Cuándo comienza el ridículo?
Voy a plantear otro caso, imaginemos por un momento que tenés un Mercedes, descapotable, último modelo, que vas paseando por Recoleta, música fuerte, cumbia, por ejemplo. Paras en la puerta de Sahara, bajas lookeado así… bata, hojotas y fumando un Cohíba y cerrás la puerta de un caderazo… Excéntrico.
Mismo caso, pero con unas alteraciones leves como ser el auto, lo cambiamos por un Taunus 79, verde, chocado, oxidado, luces apuntando a cualquier lado. Música, fuerte, saturando porque llegaste a comprar el stereo pero no los parlantes y la pones a fondo de escala. Bajas con look La Salada… zapatillas resorteadas, un pantaloncito Bensimon, camisita haciendo juego al cuerpo luciendo tus brazos musculosos, tatuados, por supuesto, dos botones desabrochados, dejando ver que sos religioso un sábado a la noche… infaltables, Las Gafas, abarcan toda la cara, 15$, un ganador total, un derroche de gel acomodando cabellos rebeldes que se pegan en los pómulos y por supuesto, el reloj, imprescindible, cuadrante gigante, números enormes y una malla que parece collar de perro… ahí estas, empilchado con 200 mangos, accesorios incluidos… lamentablemente, tengo que contarte, que no sos excéntrico sino, que estas rozando el ridículo.
Ahh.. ¿No me crees? ¿Que opinas de Charly García, lleno de pintura viajando en una limosina y regalando Baron B o Marta Minujin con sus anteojos con forma de mariposa? Excéntricos. ¿Vos te ves con esos anteojos? Claro que no, porque, pensarías ¡soy ridículo!.
¿Como te ves arriba del Taunus lleno de pintura, mugriento? Y… como pintor que recién sale de la obra. Nunca más lejos de la excentricidad.
Mira esto, te mandas a La Salada un viernes a las 4 de la mañana para comprar la pilcha que te va a abrir las puertas de un mundo que ves inalcanzable de otro modo. Vas caminando, paisaje… a la izquierda puestos uno al lado de otro, con chuchearías que encontras en cualquier todo X 2$, a la derecha, el nauseabundo Riachuelo… Pensas, ¿quien me manda a venir acá? De pronto empezas a ver tirados en el piso, ¡¡Levi`s Zara, Bensimon, Kosiuko, Columbia!! Si vas con amigos sos todo un experto, -Mira, esa campera esta 500 mangos en el shopping, ¿cuanto sale jefe?-
Contento la haces meter en una bolsa sabiendo que te ahorraste unos $400, y así, te recorres toda la feria comprando cual Susana Giménez en Miami. Ahora el problema es salir… Salir de ahí… todo un tema, ahora estoy lleno de bolsas, me van a robar, como me miran estos tipos, ¡Uy! La noche va dejando paso a la mañana y el éxtasis por comprar ya se fue, ahora esta presente el miedo.
Seguís al malón de gente hasta llegar a una parada de colectivos, te subís y respiras tranquilo. La prueba se superó y ahora, a esperar que el Sábado se haga noche para poder salir a lucirte.