
Como se complicó el viernes y ya estaba demasiado agotado, decidí que lo mejor era descansar y salir fresquito al otro día.
Salimos con mi primo a las 21:00 del sábado, la primera parada a cargar GNC fue en Zárate, hasta ahi todo perfecto, noche fresquita, muy linda para viajar, un cielo completamente despejado que dejaba ver las estrellas como si fuera arena. Peaje y primer control de la policía caminera. Todo en orden, ilumina con la linterna adentro de la Trafic y seguimos viaje. Cerca de las 12 de la noche entramos en suelo Santafesino y ahi parada en Arroyo Seco. Revisé el agua, el aceite todo perfecto y al fondo se ven las luces de Rosario, tomamos circunvalación y ruta 9!!! Unas horitas mas y a eso de las 6 estábamos en Córdoba.
Se ve que no vi alguna señal indicatoria, pero el tema es que me perdí mas de 40 minutos hasta poder encontrar la 9 de vuelta, de ahi seguimos viaje hasta Jesús María, lugar donde se hace el festival nocturno de doma y folclore. Llené los tanques de GNC, desayunamos y de ahi a buscar la ruta 157 que ya nos llevaría al norte acercándonos al destino. Ya me dolían los ojos pero quería llegar, 960 kilómetros llevaba manejados y se empezaban a sentir. A lo lejos, entre las subidas y bajadas, control de la policía... querían plata, empezaron a cuestionar todo, luces reglamentarias, frenos, balizas, cortas, largas, giros, matafuego, botiquín, no me faltaba nada. Seguimos y ya estábamos metiéndonos en suelo Catamarqueño en la localidad de Recreo. Carga de GNC nuevamente y le cedo el volante a mi primo. Dormí poco mas de 40 minutos pero el sol hacia doler donde pegaba, ya eran cerca de las 11 de la mañana, escuchaba todo fuerte, las retinas interpretaban todo resplandor como motivo de hacer doler la cabeza y así llegamos a Frías... a 80 Km./h... todo un record de lentitud hizo mi primo. Llenamos tanques, compramos un par de sanguches y tome el control de nuevo. 137 Km./h medido por GPS y no se le ocurre mejor idea a mi primo que decirme... "La verdad que esta camioneta se viene portando de maravilla, 1000 kilómetros y ningún drama..." como era de esperar, después de un comentario de ese tipo, si algo puede fallar va a fallar y justo en el lugar menos indicado... Ya habíamos tomado la ruta 64 que nos llevaría derecho a Santiago del Estero, paso a fondo la localidad de Choya y unos kilómetros mas adelante, se paró. Me quede sin corriente. Imaginé lo peor, rotura de motor dije, pero no. bajamos, ya era poco mas tarde del medio día del Domingo, no había un alma, todo monte con arbustos que llegaban al alto de la camioneta y un senderito en el medio que era la ruta. Pruebas de rigor, y llego a la conclusión que el problema estaba en el encendido electrónico, ya que no había chispa y la bobina estaba en perfecto estado. Estábamos en el medio de nada, pero como la tecnología es nuestra amiga y teníamos 3 celulares, todos de diferentes compañías dije, "llamemos a alguien que nos venga a auxiliar" y cuando levanto esa tapita veo que decía NO SERVICE. No tenía señal mi maldito Movistar. Mi primo tenia un Personal muerto como el mío y un CTI, que según él, ese tiene señal en todo el país, pero tristemente nos dimos cuenta que ese rincón está olvidado por las ondas hertzianas de la telefonía celular.
En ese momento lamenté no haber tenido mi base de VHF IC-228H que me acompaña en todos mis viajes y me ha sacado de apuros mas de una vez y esa, definitivamente, iba a ser otra mas...
Después de estar unos 40 minutos tratando de hacer arrancar la Trafic y queriendo tener señal, veo a mi primo trepar a un árbol queriendo hacer la parabólica humana buscando esa débil señal que nos ayudaría a llegar pero fue realmente infructuoso y por sobre todo estresante. Por momentos pensaba que se iba a venir al suelo y sin celular ni vehiculo, si le pasaba algo, lo iba a ver sin poder hacer nada. A lo lejos veo venir un Taunus, y le hago señas para que pare y con muy buena onda, se baja y mi primo le pide si lo podía alcanzar hasta el pueblo más cercano o donde hubiera un mecánico. Dos horas después estábamos siendo remolcados y dejados en un lugar llamado Villa La Punta, muy pintoresco, como un oasis, almorzamos ahi y a eso de las 6 de la tarde llego mi tío para remolcarnos a Santiago, 90 kilómetros atado en la camioneta... llegamos a las 20:30... Un desastre. Al otro día me llevaron a un taller mecánico y por 180$ solucioné el problema. Se habia roto el distribuidor y de tanto querer arrancarla, se arruinó el burro de arranque asi que hice reparar todo y a otra cosa

Nada para el norte...

Nada para el sur...

La Trafic que no reaccionaba...

Mi primo arriba del arbol buscando señal...